martes, 10 de diciembre de 2013

Crónica de nuestro viaje a Nueva York

Buenos días!!

Como ya os había prometido... os voy a hacer un resumen de nuestro último viaje a Nueva York, por si a alguno os sirve de referencia y/o os da ideas. Preparaos, que es largo...

Nuestro viaje a NY empezó un viernes. Salimos de Madrid por la mañana y volamos con KLM, operado por Delta. No me preguntéis por qué, pero el mismo vuelo, comprado a través de la página de KLM nos salía más barato que reservándolo a través de Delta. No una barbaridad, pero sí algo más barato. Y oye, estas cosas hay que aprovecharlas.

Llegamos a NY el viernes por la tarde, y fuimos a registarnos en el Hotel Carter, a menos de una manzana de Times Square. 


Del hotel, os puedo decir que es correcto, sin más. Para dormir. Sin esperar grandes lujos, vaya... de hecho, la habitación la hacían un día sí, uno no. Pero vamos, que yo sacrifico sin problemas lujo por ubicación, no sé vosotros. Eso sí, lo que no me había pasado nunca en un hotel y aquí sí, es que nos hicieron pagar por adelantado en el momento del check-in. Ah, y el check-out era a las 11 en vez de a las 12, y la custodia de maletas a 4$/ud. 

El caso... que la tarde/noche del viernes, entre llegar al hotel, paseíto, y encontrar un italiano para cenar (para los que no esteis familiarizados con el "mundo maratón", los corredores tienen que cenar/comer hidratos de carbono los días anteriores a la carrera), se nos fue en un plis. El sábado por la mañana, nos fuimos directos a la Feria del Corredor, donde a Mi Sr. Esposo le dieron el dorsal, la camiseta y todas esas cositas, comimos en un italiano  (Angelo's on 55th St), y nos dimos un paseíto por la 5ª Avenida. Tenía que ser un día relajado, porque el domingo era la maratón, y tampoco era cuestión de que mi chico se lesionara o se cansara demasiado...

La maratón del domingo:  




Como siempre que acompaño a Mi Sr. Esposo a una maratón en otra ciudad, buscamos un par de puntos en los que vernos. Normalmente lo conseguimos, pero en este caso, aunque yo le vi a él, él no me encontró entre la multitud de público  que había allí animando. Las fotos que veis arriba son de la primera vez que entraban en Manhattan, en la milla 16, por el Puente de Queensboro. Luego, también le pude ver en la milla 25, en la esquina de de la 5ª con la 59th St (kiity corner al famoso Apple Store).

(He de decir que mi chico hizo un tiempo de 3:08, que está fenomenal, pero no estaba nada contento... porque esperaba bajar de 3 horas y sospecho que además acercarse a su marca personal, aunque esto no me lo ha dicho,... pero no pudo ser, porque algo le sentó mal al estómago, pobre...)

Por la tarde, después de hacer la primera "comida basura", una pizza riquísima en el cutre-restaurante Luigi's Gourmet Pizza, que nos traía recuerdos de un diluvio en el anterior viaje, nos pasamos por otro de mis lugares fetiche en NY: la juguetería FAO Schwarz, aquella en la que Tom Hanks bailaba en el piano gigante en BIG, ¿os acordais? Pues siempre que voy, me hago una foto con el guarda de la puerta, es uno de mis clásicos.


La que suscribe, con el encantador "portero" de la FAO


Luego nos fuimos a coger el Ferry a Staten Island,. Mi Sr. Esposo había leído en alguna parte que, siendo gratuito, hay unas vistas espectaculares de Manhattan y de la Estatua de la Libertad... Y es cierto.
Lo debe de poner en varias guías, porque allí estábamos mogollón de turistas... todos con las instrucciones de colocarnos en el lado derecho de la marcha a la ida, y en el izquierdo a la vuelta. Lo que casi nadie sabía, por lo menos entre los que fuimos en ese trayecto, es que hay que irse a la parte de atrás del ferry y salir a la cubierta, que así no hay que apretujarse en las ventanas... y salen unas fotos chulísimas.



Nosotros en esta ocasión no íbamos a visitar ni Liberty ni Ellis Island... porque ya habíamos estado en visitas anteriores, y porque además no se podía visitar la estatua, todavía un poco tocada después del tormentón Sandy del año 2012. Luego pasamos rápidamente por Wall Street y, como ya teníamos nuestro MetroCard para usar el metro durante toda la semana (31$/persona), nos fuimos corre que te corre a Brooklyn Heights, un barrio muy cuco en la isla de Brooklyn, con casitas de esas de las películas, con las escaleras que suben a la entrada, y unas vistas preciosas de Manhattan desde el otro lado del East River.

Vista desde los muelles rehabilitados de Brooklyn
Aún había restosd de Halloween

Para la vuelta, en vez de usar el metro, fuimos caminando sobre el famoso Puente de Brooklyn, haciendo fotos y más fotos del puente y del atardecer... 



Más tarde, nos dimos una vuelta por el Flatiron District, donde no podíamos dejar de visitar Paper Presentation, otra de mis paradas obligatorias en NY... Es una papelería brutal, con chiquicientas mil felicitaciones, papeles, sobres, material para manualidades y chorraditas varias... Es que me tiraría horas allí. 
Por supuesto, aprovechamos para hacer unas fotitos del Empire State Building y del Flatiron Building. Están hechas las dos desde la misma plaza.

 

Por cierto, allí mismo hay un "mercado" italiano muy recomendable: Eataly. No solo puedes comprar una barbaridad de productos, sino que aloja en un su interior varios restaurantes, cada uno con su especialidad (pasta, pizza, pescado y marisco...).  Recomiendo la visita, aunque no vayais a comprar ni consumir nada.

Al día siguiente, hicimos una ESCAPADA A WASHINGTON DC.


Archivo Nacional, en Washington DC
Vista del Cementerio de Arlington
El famoso monumento a Lincoln
Reflecting Pool y Monumento a Washington desde las escaleras del de Lincoln
Y el Capitolio de noche
He de deciros que sí, que es una ciudad que tiene muchas cosas... muchísimos monumentos, los museos del Smithsonian... pero que me ha decepcionado bastante. Esperaba más... no sé explicaros por qué. Eso sí, si teneis pensado hacer una excursión, os recomiendo reservar antes los billetes online (aunque sea media hora antes, desde el móvil, a través de la wifi gratuita de un Starbucks) con la compañía Greyhound, que sale mucho más barato (como la mitad de precio que comprándolos en la estación), y los autobuses se cogen en la Port Authority Bus Terminal, al lado de Times Square. En el mostrador de la Greyhound en la estación, con el número de reserva que te dan en internet, te dan los billetes. Nosotros salimos de NY a las 7 de la mañana, y volvimos a las 7 de la tarde... unas 4 horas por trayecto... Es un poco paliza, pero para una primera toma de contacto con Washington, no está mal...

El miércoles, después del palizón washingtoniano, madrugamos un poco menos... y lo primero que fuimos a visitar fue High Line, las antiguas vías elevadas del metro que han rehabilitado como parque/paseo/jardín. Bueno, no está mal... La cogimos en la 38, y bajamos por el parque hasta la 14... en pleno Meatpacking District.

El Empire State visto desde High Line

Aprovechamos para hacer una parada en Magnolia Bakery para admirar sus cupcakes y comprar un Apple Crumb Pie. De ahí y pasando por el barrio universitario, fuimos a subir al Top of the Rock, el edificio central de Rockefeller Plaza en cuya base se encuetra la famosa pista de hielo con el superárbol de Navidad que aparece en todas las películas navideñas... (y que aún no estaba colocado, lo empezaron a montar el día antes de irnos).

Aquí la que suscribe, y una ovejita, en lo alto del Top of the Rock, con el Empire de fondo.

Truco, irse antes del atardecer, para ver las vistas tanto de día, como de noche. 


Desde el Top of the Rock solo se ve un trocito del Chrisler Building

Ese día, por la noche, fuimos a ver El Fantasma de la Opera, en el Majestic Theatre. Otro truqui... en vez de comprar las entradas en las taquillas del teatro, conviene comprarlas en el servicio de venta de entradas que hay debajo de las escaleras en Times Square, TKTS. Hay que comprarlas el mismo día, que es cuando salen con hasta el 50% de descuento, y las taquillas abren a las 10 para la sesión "de tarde" (a las 14) y a las 15 para la sesión de noche.

También aprovechamos, entremedias, para ir a hacer compras de electrónica en B&H. Están bien de precio, y superorganizados, merece la pena entrar, solo para ver cómo pasean los pedidos en cintas auomáticas por el techo... Eso sí, hay que andarse con ojito de no ir en viernes por la tarde ni en sábado, porque son judios ortodoxos y respetan el sabbath

La mañana siguiente llovía, así que la pasamos en el Century 21, haciendo compritas. Como íbamos en modo low cost, y tampoco queríamos comprar mucho, en este viaje no hicimos excursión a Jersey Gardens, el outlet que hemos visitado en otras ocasiones.

Eso sí, antes hicimos una parada para fotografíar Grand Central Terminal desde dentro, y probar la Galería de los susurros delante del Oyster Bar (en el interior de la estación). Si dos personas se ponen en la galería de delante del restaurante en esquinas opuestas en diagonal y susurran hacia la pared, se pueden escuchar perfectamente.

 

Hicimos una comida-merienda en The Burger Joint, la hamburguesería escondida detrás de una cortina roja en el interior del hotel Parker Meridien.

El viernes por la mañana madrugamos para visitar el 9/11 Memorial, las fuentes que han instalado donde se encontraban las Torres Gemelas antes del antentado del 11S. No sé si es porque yo he conocido la ciudad antes de la masacre, o porque subí al observatorio que había en la terraza de una de torres... o qué, pero a mí me pone los pelos como escarpias cada vez que me acerco a la zona cero... 


 



La verdad es que lo han hecho con muchísimo gusto, muy elegante y respetuoso... están haciendo un museo, pero aún no está terminado. Si no vais con las entradas reservadas por internet, es conveniente ir temprano (abren a las 9, aunque no empiezan a vender a las 9:30, pero se forma cola), porque hay un número limitado de entradas... aunque el acceso es gratuito. Eso sí, te piden una donación, y, haciendo una de 10$, te dan un pulserita de goma.

Desde el teleférico que va a Roosevelt Island
Luego, cogimos el teleférico de Roosevelt Island, que va por el Queensboro Bridge. Con el Metrocard, el viaje es gratuito, y mola bastante ir por encima del puente. Las vistas desde Roosevelt Island, entre Queens y Manhattan, merecen la pena. 

Vistas de Manhattan desde Roosevelt Island, a los pies del Queenboro Bridge
Vistas de Manhattan desde Roosevelt Island en un día nublado

Por la noche, volvimos a cruzar a Brooklyn Heigths, para hacer fotos molonas con el trípode que habíamos comprado en B&H.


Y luego, seguimos jugando con la cámara a los pies de Grand Central Terminal... 



El sábado por la mañana lo dedicamos a pasear por Central Park

Aquí, posando con los personajes de Alicia en el País de las Maravillas

Preciosa foto que hizo mi marido del Bow Bridge con las San Remo Towers al fondo
Y por la noche, como además era el cumple de Mi Sr. Esposo, habíamos reservado para una cenita romántica en Water's Edge, en Queens. Es un restaurante al borde del río. No tan conocido como el River Café, enfrente del Downtown (que además aún estaba en obras post-Sandy), es un sitio encantador... y las mesas para parejitas están junto al ventanal, con unas vistas espectaculares del Midtown de frente (aunque también se ven el Downtown y el Queensboro Bridge). 

Además, para nosotros tiene un significado especial, porque es allí donde Mi Sr. Esposo me pidió que me casara con él hace 2 años, anillo de por medio. 

Vistas del midtown desde el Restaurante Water's Edge

El domingo por la mañana, después de hacer el check out en el hotel, asistimos a un oficio gospel en The Greater Refuge Temple en Harlem.
En la web pone que es a las 11, pero ese es el show para turistas. Aunque está muy logrado, nosotros nos quedamos cuando se fue todo el mundo, porque veíamos que seguía entrando gente (y ya no eran turistas), superbien vestidos, con sus biblias... y a eso de las 12 o 12:30 empezó el oficio de verdad (una pista importante es que hizo aparición el pastor, que hasta entonces no había pasado por allí).

Para terminar, hicimos nuestra última comida en Five Guys (hamburguesas, de las típicas de allí, bien de precio, y con unos tanques de bebida que puedes rellenar cuantas veces quieras) y cogimos el NYC Airporter, el servicio de autobuses que por 16$ te trae o te lleva al aeropuerto (un taxi, más maletas, más propina, son 60$, compensa siendo 4 personas...).Aún nos dio tiempo a probar el batido (deeeeeeenso) del Shake Shack, que es la hamburguesaría que nos habían recomendado como sustituto del Prime Burger, otro de nuestros clásicos, pero que ha cerrado... Mira que teníamos un super Shake Shack a dos pasos del hotel, pero es que cada vez que pasábamos por delante, había unas colas impresionantes... así que nos encantó poder probarlo en la Terminal del Aeropuerto.

Y ese fue nuestro viaje a la Gran Manzana... la verdad es que como yo ya he ido unas cuantas veces, y para mi marido era ya la tercera visita a la ciudad, no llevábamos esa presión del primer viaje, que hay que verlo todo y visitar todos los museos... esta vez nos lo hemos tomado con muuucha calma, haciendo lo que nos apetecía de verdad. 

Para un primer viaje, por cierto, además del MetroCard Unlimited para una semana, recomiendo el NY Pass, que te permite entrar a mogollón de atracciones y museos, te ofrece descuentos...

La próxima vez... que seremos uno más, tendremos que buscar actividades para niños... qué divertido! 

Espero que os haya gustado mi crónica, si es que habeis sido capaces de aguantar hasta el final...

Besitos de martes!

1 comentario:

  1. Que maravilla de viaje!!! me ha encantado tu crónica, ya veo que lo habéis pasado genial, me alegro un montón.
    Gracias por compartirlo con nosotr@s!!!
    Un besazo y feliz semana guapa.

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